sábado, 21 de mayo de 2011

Quemaduras

La mayoría de las quemaduras resultan del contacto con agua caliente, aceites, alquitrán caliente u otros líquidos, así como de morder cables eléctricos o del contacto con productos químicos. Las quemaduras se clasifican en las siguientes categorías:

Superficial. Es la que afecta a la piel. La lesión de tu perro será dolorosa, con inflamación, pueden desarrollarse ampollas y el pelo puede estar quemado. No te alarmes demasiado: si la quemadura es bien atendida, la recuperación puede ser rápida.
Para atenderla pronto, aplica agua corriente templada y miel de abeja. sobre la zona. Cúbrela con una gasa para las moscas no se paren sobre ella y la infecten. También puedes aplicar pomadas especiales para quemaduras.

Espesor parcial. El daño es mayor que en la primera. Es más dolorosa y el pelo puede estar intacto, así que recomendamos que lo cortes lo más posible. El área estará inflamada, y verás una acumulación de líquido subcutáneo seguido por la aparición de una costra seca, la cual no debe quitarse, debe caerse sola.
La curación de tu perro será lenta y puede quedar cicatriz, por lo que debes llevarlo al veterinario para elegir el mejor tratamiento.

Espesor total. Es la que destruye la piel. La lesión no duele, el pelo se cae y la costra puede ser blanca. La curación es más lenta que la anterior y, en algunos casos, pueden aplicarse injertos. Así que debes llevarlo al veterinario.

Profunda al espesor total. Es el peor de los escenarios posibles. La quemadura involucra al músculo y al hueso. La costra es negra y los tejidos están quemados. Lo único que puedes hacer en este caso es llevarlo al veterinario para elegir el mejor tratamiento.

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