martes, 17 de mayo de 2011
Catarros
Los perros, al igual que los humanos, pueden acatarrarse sobre todo en Otoño e Invierno. Es importante tener una serie de precauciones para evitar que ésto ocurra.
En esta época otoñal se produce un aumento de virus que pueden afectar al epitelio respiratorio, irritarlo y provocar estos cuadros inflamatorios abriendo la puerta a infecciones bacterianas, como puede ser la bordetella. Y sin ningún lugar a dudas existe una predisposición individual de cada animal a padecerlo. Estos agentes infecciosos son ubicuos es decir están en todas partes, en el ambiente, en parques, en jardines, contacto directo con otros animales afectados.
Es fundamental saber que son cuadros muy benignos y pasajeros, durando en torno a 15 días desde el comienzo de los síntomas, siempre y cuando no se compliquen. En ningún caso es contagioso para el hombre, los virus y bacterias que nos afectan a nosotros no son los que afectan a los perros y gatos y viceversa, nunca nos podrá contagiar su catarro nuestro perro o gato.
Teniendo claro estos conceptos, ya sabemos como son estos catarros para enfrentarnos a ellos. Ante todo intentemos prevenirlos:
Debemos evitar el contacto con perros enfermos, al jugar la saliva es la fuente de contacto número uno.
Debemos evitar exponerlos de modo continuado a frío sin estar en movimiento, esto provocará stress fisiológico disminuyendo la capacidad de defensa del organismo.
Y por supuesto saber que existe ya una vacuna para estos procesos, tan simple como colocar unas gotas por la nariz de nuestro perro y nos ayudará a prevenirlo, confiriendo inmunidad durante seis meses, desde el otoño hasta el final de la primavera.
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